Un gallego le dice a otro: Oye Manolo pásame otro shampoo. - Pero si ahí en el baño hay uno. - Si hombre, pero este es para cabello seco y yo ya me lo he mojado.
Cientos de miles de personas disfrutan y dan rienda suelta a su espíritu más desmadrado a lo largo de estos días de San Fermín.
El alcohol sirve como elemento deshinibidor. El calor también pone de su parte y la gente más atrevida decide mostrar sus encantos ante un público entregado. Como indica la canción popular; ”A Pamplona hemos de ir.
Cada año durante algo más de una semana, Pamplona se convierte en la capital más lúdica del mundo y eso se deja sentir en cada rincón de la ciudad.
Rebelión digital contra los 'eurodiputadoscaraduras'
Las queja por los costosos viajes de los parlamentarios europeos se dejan oír con fuerza en Twitter
"En burro tenían que ir", "No somos tontos" o "Se os está acabando el chollo", son algunos de los comentarios con los que los "twitteros" se han despachado a gusto contra los europarlamentarios que votaron en contra de una norma que les obligaría a viajar en turista en vuelos de menos de cuatro horas. "Eurodiputadoscaraduras" es la etiqueta elegida por los usuarios de Twitter que aprovechan los 140 caracteres que el portal de microblogging pone a su disposición para expresar su malestar e intercambiar documentos con los nombres de los diputados españoles que el pasado martes votaron en contra de la reforma. Esta etiqueta o hashtag se ha convertido en seguida en tema del día en la popular red social para acompañar los comentarios y noticias sobre la votación en la que sólo tres eurodiputados españoles apoyaron la enmienda para volar en turista en vez de en primera clase. La etiqueta está sirviendo también para comentar el anuncio de los eurodiputados del PSOE y UPyD que hoy han anunciado que cambiarán el sentido de sus votos.
"Llega cuando no vale nada", "Qué hipócritas, lo llaman error", comentan acerca del cambio de voto y se alegran de que, finalmente hayan escuchado a sus votantes para añadir "¿Qué pasaría si millones de personas salen a la calle?".
Zapatero con Cándido Méndez y las portadas de El País y Püblico del 28 de enero de 2011.
PD
Gobierno y sindicatos han llegado a un acuerdo sobre la reforma de las pensiones pocas horas después de que el presidente de Davos alertara de que el paro juvenil en España es insostenible.
840 días más de trabajo. Eso es lo que nos va a costar a cada uno de nosotros la reforma laboral que acaban de acordar Gobierno y sindicatos tras compartir pan y mantel en Moncloa. Donde esté una cena en condiciones, que se quiten las negociaciones en frías dependencias del ministerio de trabajo.
Ejecutivo y agentes sociales estarán muy satisfechos por haber llegado a un entente que fundamentalmente les beneficia a ellos: al Gobierno porque podrá sacar pecho ante Merkel la semana que viene y a los sindicatos, porque en el fondo les daba una pereza de muerte tener que convocar otro simulacro de huelga general. Lo que no pueden pretender es que los demás les felicitemos con unas palmaditas en la espalda. No creo que haya nadie se ponga a repicar como unas castañuelas ante el panorama de que va a tener que currar 6.720 horas extra para terminar cobrando un 20% menos, que es, en resumen, lo que se ha pactado.
Y si a los que ya llevamos unos años ganándonos el pan y la Nocilla a golpe de despertador la noticia nos ha sentado como nos ha sentado, imagínense lo que deben estar pensando en estos momentos los 900.000 jóvenes menores de 25 años que no tienen trabajo ni perspectivas de conseguirlo a corto plazo porque ya se ocupó Zapatero de explicarnos desde el Congreso que este es un problema estructural que es lo mismo que decir que esto no se arregla en dos tardes tontas.
Con la reforma de marras, el que pretenda cobrar la jubilación completa tendrá que empezar a cotizar desde los 26 años y no saltarse ni un solo mes durante los 38,5 años siguientes. A partir de ahora, ya pueden nuestros hijos ir diciendo adiós a masters, especialidades y oposiciones; a no ser, claro, que se dediquen a la política y consigan un acta de diputado. Ahí la cosa cambia: siete años de actividad parlamentaria, y ya se tiene derecho a cobrar el 80% de la pensión. Chollito seguro.
Sus señorías, ante el malestar que ha originado el conocimiento colectivo de esta ventajosa anomalía, han aceptado discutir en sede parlamentaria semejante privilegio que los convierte en "ciudadanos clase bussines". Como gesto de cara a la galería, se agradece tanta generosidad, pero no nos engañemos: es como pedir a un cerdo que organice la festividad de San Martín. No hay noticia de que nadie, pudiendo cobrar lo mismo trabajando menos de la tercera parte, vote a favor de pegarse un tiro en la rodilla. Dentro de dos meses, en cuanto consigan que sólo estemos pendientes de la zanahoria electoral, se olvidarán del asunto y a otra cosa mariposa. Y si no, al tiempo.
El ministro de Trabajo e Inmigración, Valeriano Gómez, cree que el periodo de cálculo de la pensión debería ampliarse desde los 15 años actuales hasta 20 años, "sin abandonar posteriormente la posibilidad de ir poco a poco" hasta los 25 años.
"Pero con el tiempo podemos ir mucho más allá. En mi opinión, el objetivo tiene que ser que la mayor parte de la vida laboral de las personas se compute a la hora de calcular la pensión", ha dicho el ministro. Gómez, en declaraciones a la cadena SER, ha señalado que la "mejor forma" de alargar la edad real de jubilación es alargar la edad legal, tal y como propone el Gobierno, que quiere elevarla desde los 65 años hasta los 67 años.
Eso sí, habría excepciones. Según ha explicado Gómez, la idea general es que aquellas personas que tienen un historial de cotización largo, de 36 hasta 40 años, puedan seguir jubilándose a los 65 años, mientras que los que trabajan en oficios penosos podrían jubilarse incluso antes.
Quienes no tengan oficios penosos ni historiales largos de cotización, podrán también jubilarse a los 65, pero en estos casos aplicándoles reducciones en su pensión, igual que sucede ahora con quienes se retiran del mercado laboral antes de los 65.
Respecto a las prejubilaciones, Gómez ha señalado que es un derecho recogido en la legislación actual, pero se ha mostrado partidario de que las empresas que prejubilen carguen con los costes. "No basta con descargar costes sobre la Seguridad Social, deben aportar los ingresos correspondientes para compensar el sobrecoste del sistema. Esa debería ser la línea de futuro", ha precisado.
En estos días finales del curso político, y cuando el pensamiento generalizado está en las vacaciones y el descanso, el presidente Rodríguez Zapatero ha hecho su propio balance de final de curso, complementario, acaso, del que hace unos días hizo en el debate del estado de la Nación. El resumen lo hacía coincidiendo con la celebración de sus diez años como secretario general del PSOE. Zapatero, ha recurrido a su bien conocido "optimismo antropológico" al hacer balance de sus 10 años al frente del PSOE ante sus compañeros, a quienes ha dicho que tiene un "convencimiento muy íntimo" para desvelar a continuación de qué se trataba: "No estamos tan mal. Estamos mucho mejor de lo que parece y lo vais a vivir". En el mismo discurso, agradeció "de corazón", en numerosas ocasiones, la lealtad y el trabajo en estos 10 años, de los que ha dicho "sentirse muy orgulloso". "Pero hay algo de lo que me siento más orgulloso: de España y de los españoles de este tiempo moderno que saben dar lo mejor de sí. Me siento más orgulloso de los cooperantes, de los soldados que llevan la paz por todo el mundo, de todos los hombres que en el ámbito de la ciencia y la investigación están destacando en el mundo, de todos los hombres de la cultura, del arte, de las letras", repasó. Y expresó nuevamente una idea que ha repetido en multitud de ocasiones: "Somos el partido que más se parece a España, el partido que vive con respeto todas las lenguas porque todas las hablamos los socialistas, que respeta todas las identidades y todas las banderas, que no usa una bandera contra otra. Las abraza, las integra, como la convivencia", insistió Zapatero.
Al acto de homenaje al líder socialista, en calle de Ferraz, asistieron unos 150 dirigentes del partido y miembros de sus sucesivos gobiernos durante estos años. Aunque ha reconocido que ha sentido el apoyo de todos desde que está al frente del PSOE, "siempre hay personas a las que se puede mencionar", señalando a "Pepe Bono, un abrazo más fuerte que nunca", ante el aplauso de los congregados y la emoción en el rostro del presidente del Congreso, que fue uno de sus rivales en el XXXV congreso del PSOE que eligió a Zapatero. Bono está estos días en el foco de la atención tras anunciar la separación de su esposa. Luego pidió a todos los militantes socialistas "que procuremos aún ser más abiertos a la crítica, más permeables a la innovación, más capaces de dialogar con la sociedad". Y ha admitido lo difícil que resulta adoptar medidas impopulares que permitan salir al país de la crisis. "Hay medidas que producen beneficios a corto plazo y otras a largo plazo. Estas últimas son las más difíciles de tomar, pero también las más necesarias, es donde se mide a un partido y un gobierno de verdad".
Probablemente la afirmación de que "no estamos tan mal", una frase que dijo cuando se hizo cargo de la secretaría general, hace diez años, seguida de la premonición de que las cosas irán mejor, fue la única que había preparado. Luego explicó el riesgo de que se le pueda volver en contra y se le achaque un optimismo con bases poco sólidas. "Yo no soy optimista porque desconozca las dificultades, sino porque creo en las potencialidades de España y de los españoles", dijo tras defender las reformas estructurales que están en marcha, que son las que llevarán al país, "a medio y largo plazo", a recuperar el empleo y el crecimiento. "Hemos superado momentos difíciles y hemos demostrado al mundo que somos un país moderno, avanzado, y capacitado como cualquier otro". Después, en conversación informal con los periodistas, ahondó en su convicción de que la situación mejorará. ¿Cuándo? El presidente confía en que durante el último trimestre de 2011 se empiecen a apreciar los efectos de las reformas. "Las medidas que beneficiarán y se notarán en el futuro son las que más cuesta tomar; pero ya sabéis que los socialistas nos reconocemos siempre en las reformas y en los cambios, y son imprescindibles". El presidente no puede ignorar el desafecto a él y a su partido que marcan las encuestas, y el conflicto abierto con los sindicatos. Por eso dedicó otra parte de su intervención a recordar las reformas que llevó a cabo durante la primera legislatura tanto en el avance de derechos civiles, como en políticas sociales. "Sólo se ha abierto un pequeño paréntesis, volveremos a más política social", aseguró el presidente en medio de un profundo silencio de los dirigentes socialistas que le escuchaban. Zapatero daba esperanza, pero también pedía "humildad ante la crítica". "Nuestra capacidad de asumir responsabilidades y tomar decisiones permanece intacta", señaló Zapatero en su afán de convencer de que mantiene la fuerza. Una celebración triste y esperanzadora, pero en la que dejó de manifiesto su propósito de no tirar la toalla y de remontar.
El día en que el presidente Zapatero renunció a su ideario
José Luis Rodríguez Zapatero tenía un sueño. "Mientras yo sea presidente, las políticas sociales no se recortarán", prometía hace sólo dos meses en el congreso del PSOE andaluz.
Pero el cáncer griego y la histérica reacción de los mercados han situado al presidente ante la peor de sus pesadillas. Ayer, en apenas unos minutos de alocución al Congreso, echó por tierra sus banderas electorales para anunciar el mayor recorte de gasto público y social de la historia reciente.
Nadie en España se había atrevido a recortar el salario de los funcionarios un 5%, ni a congelar el poder adquisitivo de los pensionistas. Ni tampoco a erradicar en año y medio varios de los estandartes de su carrera a La Moncloa: cheque bebé, ley de Dependencia, inversión pública o ayuda al desarrollo.
Con la misma rotundidad, Zapatero respondía a quienes en 2008 le demandaban un mínimo de austeridad frente a la crisis que se avecinaba que el Gobierno no era «partidario de esa constricción del gasto porque afectaría a la retribución de los empleados públicos, a la necesidad para las pensiones mínimas y al desarrollo de la ley de Dependencia».
Sin duda, éste es un final desastroso para una gestión política de la crisis que la prensa británica tituló como el síndrome del mañana. Durante mucho tiempo, el Gobierno ha supeditado las reformas estructurales que todos los organismos le reclaman a una recuperación europea que trajera aire limpio.
«Tenemos fortaleza como país para afrontar la protección social y el cambio de modelo productivo (...) Vamos a salir de la crisis al mismo tiempo que los demás países europeos. Nuestra capacidad de inversión pública es sólida y el endeudamiento es bajo», aseguraba Zapatero en la fiesta minera de Rodiezmo de 2009. A día de hoy, «no se puede jugar más con el riesgo de ver si alguien en el futuro nos soluciona el problema», advertía ayer de visita en Madrid el Comisario europea de Competencia, Joaquín Almunia, porque lo que está en juego es la «credibilidad del euro».
Irónicamente, la Comisión Europea confirmó ayer el ansiado dato de crecimiento para España: un tímido 0,1% entre enero y marzo, tras siete trimestres en rojo. Pero una vez abandonada la recesión, la crisis comienza para un país con 4,5 millones de parados y que debe (deuda pública y privada) a los «especuladores internacionales» casi dos veces su PIB. Una economía que, por tanto, no se puede permitir el lujo de obviar las señales de pérdida de solvencia que le transmiten los mercados, por más que el presidente «no dé crédito» a las fluctuaciones del riesgo país de las últimas dos semanas.
Presión
Zapatero, como presidente de turno de la UE, ha tenido que moldear su política doméstica a las exigencias de Angela Merkel y Nicolas Sarkozy. Los 750.000 millones de euros puestos sobre la mesa por los socios del euro y el FMI para garantizar la estabilidad de la Unión Monetaria tienen un precio. La zona del euro no alberga un problema de liquidez, sino de solvencia de algunos de sus miembros. Un riesgo para el equilibrio internacional que se refleja en la llamada que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, hizo el martes por la noche a La Moncloa.
«A ningún presidente del Gobierno le gusta comparecer para anunciar recortes y a mí menos aún», reconoció en el Congreso el presidente. Pero Zapatero debe llevar a cabo aquello que prometió a las grandes potencias internacionales en la Cumbre de Davos: «España es un país serio y cumplidor». Por tanto, el paquete de austeridad de ayer tendría que ser el preludio de una reforma laboral, un cambio en el sistema de pensiones o de un nuevo modelo de Estado más ágil, que rompa las barreras burocráticas, normativas y fiscales del actual.
Los problemas de casa
En dos años, la recesión ha destruido casi dos millones de puestos de trabajo y aflorado los problemas estructurales de la economía nacional. Frente a los que critican la parálisis de reformas, el Gobierno contraataca con una larga lista de medidas: plan de inversiones locales, ayudas directas a la compra de vehículos, subsidio de 420 euros para los parados de larga duración, subida del IVA, coche eléctrico, ley de economía sostenible... así hasta «más de 100», según ha afirmado Zapatero en alguna ocasión. La Moncloa, de hecho, ha llegado a pensar que el problema estaba en la forma de comunicar sus propuestas a la sociedad.
A partir de ahora, el auténtico dilema pasa por explicar a los ciudadanos que, después de dos años de crisis, 110.000 millones de déficit, una deuda rampante y cientos de páginas de BOE, la economía tardará en crear empleo. Y, sobre todo, que 12 millones de pensionistas, funcionarios y familias tienen que apretarse el cinturón a la griega para salvar la solvencia de España en los mercados internacionales y subsanar los desfases presupuestarias de los últimos años.
Zapatero ostenta ya dos títulos entre los presidentes de la democracia: anunció en septiembre la mayor subida de impuestos en tres décadas y presentó ayer la mayor contracción de la política social de la historia reciente. El otro galón de la paz social con los sindicatos que hasta ahora lucía está apunto de caerse. El Gobierno difícilmente va a conservar el «cariño» de UGT y CCOO en una economía vigilada por Europa y acechada por la tormenta griega.
Encrucijada en 2011
- Todas las proyecciones económicas del Gobierno se habían basado hasta ahora en una recuperación del PIB en 2011. El presidente reconoció ayer que el crecimiento deberá modificarse porque, evidentemente, el recorte de la inversión pública tendrá efectos sobre la demanda interna.
- El escenario presupuestario también se plantea complejo para el Gobierno. El drástico tijeretazo a las partidas de gasto social y corriente obligan a hilar muy fino en el resto de tareas asignadas a los ministerios. Sobre todo, porque no está nada claro cómo reaccionará la recaudación de impuestos a este nuevo escenario.
- De hecho, el presidente no renunció a presentar más adelante nuevas subidas de impuestos. El camino lo tiene allanado. Después de tocar el bolsillo a los pensionistas y funcionarios, siempre es más popular castigar fiscalmente a las rentas altas y las empresas. Una idea reivindicada desde hace tiempo por los grupos de izquierda en las Cortes.
- El plan de ayer es tan sólo la primera piedra de una serie de medidas estructurales como la del mercado laboral, las pensiones, la reordenación de las cajas de ahorros, la apertura de los mercados, la educación o la sanidad pública.
El INE adelantó ayer por error en su web los datos de la EPA del primer trimestre de 2010
Visto y no visto
Una rutinaria consulta de la página web del Instituto Nacional de Estadística (INE) permitió a un redactor de este periódico observar con incredulidad cómo aparecían en la misma los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes al primer trimestre del año, que se iban a hacer públicas el día 30. Pocos minutos después, los datos desaparecieron. El INE aseguró que iba a explicar el error en una nota oficial, la cual, no se colgó en la web.
JAVIER GONZÁLEZ NAVARRO | MADRID
Un error del Instituto Nacional de Estadísitca (INE) permitió conocer en la mañana de ayer, durante unos minutos, los datos del paro de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes al primer trimestre de 2010 que debían hacerse públicos el próximo viernes.
Según los datos a los que tuvo acceso este periódico, la tasa de paro en el primer trimestre subió al 20,05%. Es la primera vez desde 1997 que la tasa supera la cota del 20%.
Un portavoz del INE confirmó el error a este periódico y eludió dar una explicación, la cual, sería recogida en una nota de prensa que, a la hora de cerrar la edición, no aparecía en la web de este organismo.
La EPA del primer trimestre de 2010 indica que el número de parados era de 4.612.700 personas, es decir, 286.200 más que a finales de 2009 (4.326.500).
El dato de la EPA es, como ocurre habitualmente, más realista que el que ofrece mensualmente el Ministerio de Trabajo y, por lo tanto, más elevado. Así, el número de parados inscritos en las oficinas de los servicios públicos de empleo de las comunidades autónomas (antiguo Inem) al acabar marzo era de 4.166.613 personas.
A esta cifra habría que sumar los aproximadamente 500.000 desempleados que el Gobierno excluye todos los meses de las listas por diversos motivos, como cobrar el antiguo PER o asistir a cursos de formación. Así, la tasa de paro del primer trimestre de este año alcanza el 20,05%, frente al 18,83% del último trimestre de 2009. Es la tasa más alta desde finales de 1997, cuando se situaba en el 20,11%.
Precisamente, desde ese año la tasa de paro, según la EPA, fue bajando hasta 2006, donde registró el 8,30%. En 2007 y 2008 sufrió un espectacular incremento de cinco puntos en ambos años, terminando 2009 en el mencionado 18,33%.
El dato de la EPA es más realista que el que ofrece mensualmente el Ministerio de Trabajo y, por lo tanto, más elevado
La tasa de paro de los menores de 25 años en el primer trimestre de 2010 era del 40,93% y del 18,02% en los mayores de 25 años. En el colectivo de 16 a 19 años, la tasa alcanza el 59,79% y el 13,1% entre los desempleados de 55 y más años.
La Encuesta de Población Activa también desvela que el número de ocupados al acabar el primer trimestre de este año era de 18.394.200 personas, lo que supone un descenso de 251.700 respecto a los que había al acabar 2009 (18.645.900).
Más ocupados en agricultura
Por sectores, sólo en agricultura se registra un aumento del número de ocupados (52.600), hasta un total de 835.200. Por el contrario, este colectivo desciende en industria (81.100), hasta 2.599.800; construcción (139.700), hasta 1.663.000; y servicios (83.600), hasta 13.296.100 ocupados.
El número de activos (la suma de ocupados y parados a partir de los 16 años) ha aumentado en el primer trimestre en 34.400, alcanzando los 23.006.900.
Por su parte, la tasa de empleo en este periodo era de 47,84% y la tasa de actividad ha bajado del 59,76% (último trimestre de 2009) al 59,83%. Los datos de la EPA del primer trimestre de 2010 dificultarán la consecución de los objetivos del Gobierno de cerrar este ejercicio con una tasa media anual del 19%. Aunque la vicepresidenta económica, Elena Salgado, ha admitido en alguna ocasión que puntualmente la tasa de paro podría superar el 20%, el hecho de que este porcentaje haya sido ya superado en el primer trimestre complica enormemente el plan del Ejecutivo de Rodríguez Zapatero.
La mayoría de organismos nacionales e internacionales y de expertos estiman que nuestro país alcanzará este año una tasa de paro del entorno del 20%
De hecho, la mayoría de organismos nacionales e internacionales y de expertos estiman que nuestro país alcanzará este año una tasa de paro del entorno del 20%.
Así, la EPA del primer trimestre muestra unos datos que han empeorado más aún las previsiones que avanzó hace dos semanas Afi-Agett en su avance del mercado laboral. En ese informe, la asociación de las grandes empresas de trabajo temporal indicaba que el paro se incrementaría en 230.000 personas, situándose la tasa en el 19,09%.