25 de julio de 2010

No estamos tan mal....lo dice ZAPATERO


En estos días finales del curso político, y cuando el pensamiento generalizado está en las vacaciones y el descanso, el presidente Rodríguez Zapatero ha hecho su propio balance de final de curso, complementario, acaso, del que hace unos días hizo en el debate del estado de la Nación. El resumen lo hacía coincidiendo con la celebración de sus diez años como secretario general del PSOE. Zapatero, ha recurrido a su bien conocido "optimismo antropológico" al hacer balance de sus 10 años al frente del PSOE ante sus compañeros, a quienes ha dicho que tiene un "convencimiento muy íntimo" para desvelar a continuación de qué se trataba: "No estamos tan mal. Estamos mucho mejor de lo que parece y lo vais a vivir". En el mismo discurso, agradeció "de corazón", en numerosas ocasiones, la lealtad y el trabajo en estos 10 años, de los que ha dicho "sentirse muy orgulloso". "Pero hay algo de lo que me siento más orgulloso: de España y de los españoles de este tiempo moderno que saben dar lo mejor de sí. Me siento más orgulloso de los cooperantes, de los soldados que llevan la paz por todo el mundo, de todos los hombres que en el ámbito de la ciencia y la investigación están destacando en el mundo, de todos los hombres de la cultura, del arte, de las letras", repasó. Y expresó nuevamente una idea que ha repetido en multitud de ocasiones: "Somos el partido que más se parece a España, el partido que vive con respeto todas las lenguas porque todas las hablamos los socialistas, que respeta todas las identidades y todas las banderas, que no usa una bandera contra otra. Las abraza, las integra, como la convivencia", insistió Zapatero.
Al acto de homenaje al líder socialista, en calle de Ferraz, asistieron unos 150 dirigentes del partido y miembros de sus sucesivos gobiernos durante estos años. Aunque ha reconocido que ha sentido el apoyo de todos desde que está al frente del PSOE, "siempre hay personas a las que se puede mencionar", señalando a "Pepe Bono, un abrazo más fuerte que nunca", ante el aplauso de los congregados y la emoción en el rostro del presidente del Congreso, que fue uno de sus rivales en el XXXV congreso del PSOE que eligió a Zapatero. Bono está estos días en el foco de la atención tras anunciar la separación de su esposa. Luego pidió a todos los militantes socialistas "que procuremos aún ser más abiertos a la crítica, más permeables a la innovación, más capaces de dialogar con la sociedad". Y ha admitido lo difícil que resulta adoptar medidas impopulares que permitan salir al país de la crisis. "Hay medidas que producen beneficios a corto plazo y otras a largo plazo. Estas últimas son las más difíciles de tomar, pero también las más necesarias, es donde se mide a un partido y un gobierno de verdad".
Probablemente la afirmación de que "no estamos tan mal", una frase que dijo cuando se hizo cargo de la secretaría general, hace diez años, seguida de la premonición de que las cosas irán mejor, fue la única que había preparado. Luego explicó el riesgo de que se le pueda volver en contra y se le achaque un optimismo con bases poco sólidas. "Yo no soy optimista porque desconozca las dificultades, sino porque creo en las potencialidades de España y de los españoles", dijo tras defender las reformas estructurales que están en marcha, que son las que llevarán al país, "a medio y largo plazo", a recuperar el empleo y el crecimiento. "Hemos superado momentos difíciles y hemos demostrado al mundo que somos un país moderno, avanzado, y capacitado como cualquier otro". Después, en conversación informal con los periodistas, ahondó en su convicción de que la situación mejorará. ¿Cuándo? El presidente confía en que durante el último trimestre de 2011 se empiecen a apreciar los efectos de las reformas. "Las medidas que beneficiarán y se notarán en el futuro son las que más cuesta tomar; pero ya sabéis que los socialistas nos reconocemos siempre en las reformas y en los cambios, y son imprescindibles". El presidente no puede ignorar el desafecto a él y a su partido que marcan las encuestas, y el conflicto abierto con los sindicatos. Por eso dedicó otra parte de su intervención a recordar las reformas que llevó a cabo durante la primera legislatura tanto en el avance de derechos civiles, como en políticas sociales. "Sólo se ha abierto un pequeño paréntesis, volveremos a más política social", aseguró el presidente en medio de un profundo silencio de los dirigentes socialistas que le escuchaban. Zapatero daba esperanza, pero también pedía "humildad ante la crítica". "Nuestra capacidad de asumir responsabilidades y tomar decisiones permanece intacta", señaló Zapatero en su afán de convencer de que mantiene la fuerza. Una celebración triste y esperanzadora, pero en la que dejó de manifiesto su propósito de no tirar la toalla y de remontar.